Babasónicos en Neuquén: los desfachatados están de vuelta

Menos de un año después de su última visita, Babasónicos vuelve a Neuquén para la presentación de “Repuesto de Fe”, el CD-DVD con el registro del concierto en el teatro Colón, en noviembre pasado.

En agosto de 2016, la banda había presentado en dos shows a sala llena su por entonces último trabajo, “Desde adentro (Impuesto de fe)”. Esta vez serán tres presentaciones: dos en el Cine Teatro Español, mañana y el domingo, ambas agotadas, y la tercera, agregada a último momento, el lunes en el Casino Magic a las 21.

Los Babasónicas con Dargelos, el baterista Panza, el multinstrumentista Diego Rodríguez, el tecladista Diego Tuñón, el guitarrista Mariano Roger y los invitados permanentes Carca en varios instrumentos y Tuta Torres en bajo, subieron al escenario del Colón para presentar parte de su repertorio.

Fue revisitado en el formato más acústico con pizcas de country y el western de Ennio Morricone, que la banda había desplegado en “Impuesto de fe”. Sobre la reformulación sonora de la banda y el rol de ser un babasónico, Dárgelos charló hace unos días con Télam:

P- En el caso de “Impuesto” y “Repuesto”, ¿qué sentías que tenían que decir las letras del repertorio?

R- Esos discos tienen poca composición original, tienen más recomposición y manipulación de la composición antigua, faltarle el respeto a tu propia obra y creer que necesita ser modificada más allá del criterio de los demás sobre esa obra. En ese caso, tiene que ver esto. A mí lo que me gusta del combo es que “Impuesto de Fe” es un show de televisión que nos lo imaginamos como tal, aunque produzca un disco multiplataforma. Tiene una dirección íntima de planos cortos de una banda haciendo su música en la conciencia de que puede existir otros que no la conocen, resumiendo su historia y contándola de una forma distinta, complicándolo todo. Creemos que la música fuerte no sale de la pantalla, ves el esfuerzo y no lo podés recibir. “Repuesto de Fe” es un DVD, el registro de un show en vivo y el otro es un show de televisión.

P- ¿En “Repuesto” existe una búsqueda de concepto para seleccionar las canciones por algún motivo especial?

R- No, la selección de las canciones es a partir de generar momentos melódicos y discursivos que a nosotros nos guste contener en el show, probar si la versión es nueva, le aporta aire, le da cierto vértigo o frescura o estás haciendo una canción que tiene un swing competente y diferente. Ahí empezás haciendo muchas canciones y vas cerniéndote a eso. Después, discutís cuáles son las versiones más logradas y pasan al trabajo inmediatamente futuro. Lo hago más con ese criterio que con el criterio de qué canciones el público espera o se demanda de nosotros.

P- En el documental hablan de travestir las canciones y hacer arreglos o cosas saliendo de la zona de confort donde uno no se siente cómodo o incluso se cuestione.

P- Esa manera de desnudar el mecanismo y poder jugar por una ventana de tiempo a ser otro como una impostura, en vez de resolverlo trayendo músicos y adaptando a una orquesta hacerlo todos nosotros desde los instrumentos que venimos apropiándonos pero nunca los tocamos en vivo en el escenario. Toda esa clase de desarrollo cuesta mucho tiempo, una vez que lo lográs salís a rozarte con el mundo con ese espectáculo y eso de una forma finita termina. Nos termina poniendo en una situación que está buena porque nos da un elemento de cambio rotundo para hacer nueva música, por ejemplo. Ya es rotundo porque no vamos a usar estos instrumentos, recuperamos los instrumentos eléctricos y vamos a encarar algo nuevo que probablemente ya es distinto a esto y nos da la libertad para intentar una nueva forma a través de la que queremos sonar. Todo el viaje con su lento aprendizaje y su costoso punto de foco de atención nos hizo hablar de otra cosa, nos fue muy entretenido llevarlo a cabo y atravesarlo.

P- ¿Es una declaración de principios deconstruir y mostrar otra cosa diferente?

R- Sí, en cierta forma es eso. Y también imponerte reglas de juego que en corto plazo te modifican el resultado de apropiación con la música, del tiempo que le dedicás a la música.

P- Decías que el disco te aleja de una cuestión festivalera y en el documental decís que te obligó a una postura de crooner. ¿Te sentiste desnudo a la hora de tocar y de moverte o más en la cuestión estética?

R- No, me gustaba tener desnuda la posición del cantante, la melodía, y poco soporte armónico y ornamentación. Que la fragilidad de la melodía y lo que dice se resuelvan solo.

“Esos discos tienen poca composición original, tienen más recomposición y manipulación de la composición antigua”,
explica Adrián Dárgelos sobre los DVD “Impuesto de Fe” y “Repuesto de Fe”.
Por entradas agotadas para las dos presentaciones originales en el Español, se agregó un tercer show el lunes en el Casino Magic.

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